Disfruta de una buena dosis de adrenalina lanzándote desde 60 metros de altura entre los impresionantes puentes del Mascarat, y llévate a casa una de las experiencias más espectaculares jamás vividas: una caída libre de 40 metros y un péndulo final que te dejará sin aliento, todo ello rodeado de un entorno natural fantástico, en una zona montañosa con unas vistas impresionantes.